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    Su experiencia con el Cuerpo de Paz enseñó a este hombre cómo ser anfitrión

    Su experiencia con el Cuerpo de Paz enseñó a este hombre cómo ser anfitrión

    Un gerente de propiedades de California habla sobre la hospitalidad y el programa Open Homes.
    Por Airbnb el 27 de nov. de 2019
    Lectura de 5 min
    Actualizado el 20 de nov. de 2020

    Lo más destacado

    • Ser anfitrión y administrar propiedades implica también aportar un granito de arena a la comunidad donde se hospeda.

    • En el Cuerpo de Paz descubrió la importancia de dar un techo a quienes más lo necesitan.

    • Forma parte del programa Open Homes y cree que es fundamental que todos los empresarios persigan una buena causa.

    El anfitrión de Airbnb, Mike, un ex voluntario del Cuerpo de Paz en Guatemala, es el propietario de Redwood Coast Vacation Rentals en el norte de California y también participa en el programa Open Homes de Airbnb.

    Este programa permite a los anfitriones ofrecer su espacio de forma gratuita para aquellos que necesitan un alojamiento temporal. Las experiencias de Mike en el Cuerpo de Paz le enseñaron la importancia de la comunidad, la empatía y de abrir sus puertas a quienes más lo necesitan. Hospedar, para él, “no se trata del dinero”, dice.

    Mike dice que se sintió cómodo en las casas de los anfitriones durante su estancia en el Cuerpo de Paz. “Independientemente del sentimiento anti-extranjeros [en Guatemala] en aquel momento, las comunidades indígenas estuvieron allí para ayudarnos y nos trataron como familia”, dice. “Y hospedar es mi forma de retribuir esas atenciones”.

    Se sentó con nosotros para hablar de cómo sus días en el Cuerpo de Paz lo llevaron a convertirse en administrador de propiedades y, más tarde, anfitrión de Open Homes.

    ¿Cómo pasaste de ser voluntario del Cuerpo de Paz a hospedar en Airbnb?
    Mi experiencia en el Cuerpo de Paz realmente me hizo valorar a los anfitriones. Cuando mi esposa y yo estuvimos en Guatemala, pasaron algunas cosas fuertes. Hubo un intento de golpe de estado y alguien comenzó a difundir rumores de que los estadounidenses estaban secuestrando bebés de los habitantes locales. Estuvo peligroso: una vez mi esposa estaba caminando por el pueblo y algunas personas comenzaron a lanzarle piedras. Así que nos llamaron a todos los voluntarios para que volviéramos a la capital, donde nos hospedamos con diversas familias anfitrionas. Se sintió muy bien, estar cuidados.

    Hay un punto como ser humano en el que con suerte te vuelves más empático y esa experiencia me ayudó a hacer justamente eso. Así que cuando volvimos, decidimos ser anfitriones.

    Empezamos convirtiendo nuestra cochera en un estudio independiente. Luego conseguimos algunos lugares más, nuestro negocio de alojamientos vacacionales creció y ahora estamos en Airbnb.

    Cuéntanos sobre los anfitriones que te ayudaron en esos momentos difíciles.
    Había mucha gente. Compartí un departamento con un hombre de El Salvador. Miguel era un refugiado y zapatero. Arreglaba zapatos por la calle, era muy amable y atento, siempre tenía grandes historias que contar y me ayudó a conocer a gente en la comunidad.

    Mi esposa estaba en Momostenango y trabajaba con un grupo de mujeres indígenas que preparaban platillos como pollo con Pepsi. Fueron unos anfitriones maravillosos. Nos compartieron sus historias y se convirtieron en parte de nuestra familia. Sabían que todos los rumores eran falsos y nos cuidaron. Aprendimos de su cultura y ellos aprendieron de nosotros: creamos un puente. Se convirtieron en nuestros embajadores.

    Y ahora son anfitriones en Open Homes y ayudan a los supervivientes de los devastadores incendios de California.
    El año pasado dimos alojamiento a 17 familias de Paradise, California, incluyendo a personas que habían perdido a algunos parientes. Soy bastante sensible, es brutal escuchar sus historias. La gente me contaba que fue una auténtica locura: de repente vieron humo a lo lejos y en 15 minutos estaban corriendo para ponerse a salvo. Nos sentimos muy afortunados de estar en la costa, donde gracias a la humedad no existe ese riesgo de que se produzcan incendios. Mucha gente ha tenido problemas con las compañías de seguros, que no les han pagado. Les conseguimos casas con un gran descuento, algunas gratis.

    ¿Cómo mantienen su negocio y ayudan a la gente al mismo tiempo?
    Tenemos una lista de propietarios que están dispuestos a regalar estancias con fines benéficos. Como empresa, lo incluimos en nuestro acuerdo con los propietarios y les pedimos que sus casas estén disponibles al menos una vez al año para una obra de caridad o para Open Homes. Y nunca lo dudan.

    Si no diriges un negocio en el que la gente esté a gusto con lo que hace, no te irá bien a largo plazo. Debes tener una misión positiva. El dinero no lo es todo.

    ¿En qué otros proyectos de misiones de apoyo a causas estás trabajando?
    Estamos trabajando para ayudar en las zonas afectadas de Eureka, California. Hay muchos problemas con las personas sin hogar y el consumo de drogas. Renovamos algunas casas, las convertimos en Airbnbs y esto realmente le está dando vida a la zona. Cambió la vibra del ambiente y la gente anda súper animada. Mientras, también tenemos una segunda vivienda accesible y estamos ampliando un refugio de transición para tener 44 habitaciones. Así que estamos destinando parte del dinero que conseguimos a dar oportunidades a la gente. Las dos cosas son necesarias. No podemos echar a la gente sin más.

    ¿Darías algún consejo a otros anfitriones a los que les gustaría tener un negocio como el tuyo algún día?
    Que se aseguren de que sea una gran experiencia para los viajeros, los propietarios y los vecinos. En lo que a los huéspedes se refiere, hay que dejarlo todo muy claro sobre la zona, la ubicación y el espacio, porque mucha gente no lee el anuncio completo. Si quieres que se enteren de lo que hay, enséñalo en las fotos.

    Hemos estado ofreciendo un servicio de recepción y bienvenida en la propiedad, creo que funciona muy bien. Si alguien no lo necesita, perfecto, pero nunca está de más.

    Por último, ¿cómo describirías tu estilo de anfitrión?
    Me gustan los deportes y mi esposa es amante de la comida. Si los huéspedes surfean, les presto mi tabla. Mi esposa recomienda los mejores lugares con "happy hour". Tenemos invitados a cenar en nuestra casa todo el tiempo. Mi esposa va a estar fuera un par de meses, así que ofreceré una habitación privada, no por dinero, sino porque quiero hacerlo.

    Vivimos justo al lado de algunos senderos, así que probablemente los lleve a correr o a caminar, a casa de algunos amigos para comer algo o tocar música. Si los huéspedes son lo suficientemente jóvenes, probablemente les cuente sobre el Cuerpo de Paz y los anime a presentar una solicitud.

    Únete a Open Homes

    Si tienes una habitación disponible o una segunda vivienda, puedes compartir tu espacio por una buena causa. Ofrece ese espacio extra a personas que necesitan alojamiento temporal y únete a una comunidad de anfitriones generosos.
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    • Ser anfitrión y administrar propiedades implica también aportar un granito de arena a la comunidad donde se hospeda.

    • En el Cuerpo de Paz descubrió la importancia de dar un techo a quienes más lo necesitan.

    • Forma parte del programa Open Homes y cree que es fundamental que todos los empresarios persigan una buena causa.

    Airbnb
    27 de nov. de 2019
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